FACTORES PSÍQUICOS
EN LA
INCAPACIDAD LABORAL
Resumen
La incapacitación laboral, es un dictamen que considera
que el paciente es incapaz de trabajar por enfermedad física
o psíquica. Puede ser temporal o transitoria o definitiva. En
esta comunicación, se valoran los factores psíquicos
en juego en la incapacitación laboral.
No es su intención abordar en toda su complejidad las situaciones
que se juegan en torno a que un trabajador sea declarado incapacitado.
Pretendemos señalar, que más allá de las causas
que hayan llevado al paciente a la incapacidad laboral, hay factores
psíquicos que podrían ser comunes. Quizá destacar
uno de ellos sobre los otros: si partimos de que nada sucede en el
sujeto sin la participación de su psiquismo, tampoco las enfermedades
orgánicas, podemos preguntarnos qué posición
psíquica puede llevar a un sujeto a desarrollar una enfermedad
incapacitante, que no le permita valerse por sí mismo.
Los humanos somos seres dependientes, necesitamos de otros (hasta
para tomarnos un café en una cafetería son precisos más
de treinta servicios). Primero dependemos estrechamente de nuestros
padres, o de cualquiera que cumpla esta función, sin el cual
no sobreviviríamos. Y después dependemos del amor de
los otros, del trabajo de los otros. En realidad la libertad humana
no pasaría por la no dependencia, sino por la elección
de la dependencia, se puede elegir de qué depender, pero no
se puede no depender. La no aceptación de esta situación
de dependencia, puede llevar a veces, paradojalmente, a situaciones
de extrema dependencia, como son las enfermedades incapacitantes.
Abstract
The labor incapacitation,
is an opinion that considers that
the patient is incapable to work
by physical or psychic disease.
It can be temporary or transitory
or definitive. In this communication, the
psychic factors in game in the labor incapacitación are
valued.
It is not his intention to approach in all his complexity the situations
that gamble around which a worker is declared incapacitated. We try
to indicate, that beyond the causes that have taken to the patient
to the labor incapacity, are psychic factors that could be common.
Perhaps to emphasize that one of them on the others: if we started
off of which nothing happens in the subject without the participation
of its psychic character, either the organic diseases, we cannot
be asked what psychic position can take to a subject to develop a
incapacitante disease, that does not allow him to be worth by itself.
The humans we are dependent beings, we needed others (until taking
a coffee in a cafeteria they are necessary more than thirty services).
First we depend closely on our parents, or of whatever it acts this
as, without who we would not survive. And later we depend on the
love of the others, of the work of the others. In fact the human
freedom would not happen through the nondependency, but by the election
of the dependency, it is possible to be chosen of what to depend,
but it is not possible not to be depended. The nonacceptance of this
situation of dependency, can take sometimes to situations of extreme
dependency, as they are the incapacitating diseases.
Introducción
La incapacidad se considera como la pérdida de funciones
físicas o mentales. Pudiendo ser funcional o laboral (en relación
directa a la actividad laboral), temporal o permanente, también
llamada Invalidez.
Según el estudio EPISER 2000, realizado por la Sociedad Española
de Reumatología, la mitad de las personas que se encuentran
en situación de incapacidad laboral lo están a causa
de una enfermedad musculoesquelética. La Organización
Mundial de la Salud (OMS) advierte de la necesidad urgente de afrontar
el impacto de las enfermedades musculoesqueléticas. Estas
patologías son las causas más frecuentes de incapacidad
en el mundo ya que afectan gravemente a la capacidad de las personas
para desarrollar sus actividades habituales.
Estas enfermedades figuran además entre las dolencias cuyo
tratamiento es más costoso debido a la atención a largo
plazo que requieren, y consumen una media del 3% del Producto Interior
Bruto (PIB) total de los países desarrollados.
En este trabajo se trata de valorar los factores psíquicos
implicados en las enfermedades que causan una incapacidad laboral
y por tanto, en ocasiones una dependencia. El reconocimiento de estos
factores tiene una clara incidencia en el tratamiento de estas enfermedades,
en las que el factor psíquico debe ser tenido en cuenta.
Puesto que, como hemos comentado, las enfermedades musculoesqueléticas
son la primera causa de incapacidad y dado que entre ellas, la artritis
reumatoide es la que con mayor frecuencia resulta incapacitante,
tomaremos esta patología como modelo para el estudio de los
factores psíquicos implicados. Como nos referiremos principalmente
a la incapacidad laboral, veremos antes algunos apuntes sobre la
importancia del trabajo en la vida.
El lugar del trabajo en la vida
Cuidar mi trabajo como sea, hacer de mi trabajo, por
un tiempo, mi vida y, después, tendré alguna vida.
Miguel Oscar Menassa.
a) La importancia del trabajo como elemento socializador
“El hombre primitivo, después de haber descubierto que estaba
literalmente en sus manos mejorar su destino en la Tierra por medio del trabajo,
ya no pudo considerar con indiferencia el hecho de que el prójimo trabajara
con él o contra él. Sus semejantes adquirieron entonces, a sus
ojos, la significación de colaboradores con quienes resultaba útil
vivir en comunidad.
La vida de los hombres en común adquirió, pues, doble
fundamento: por un lado, la obligación del trabajo impuesta
por las necesidades exteriores; por el otro, el poderío del
amor, que impedía al hombre prescindir de su objeto sexual,
la mujer, y a ésta, de esa parte separada de su seno que
es el hijo. De tal manera, Eros y Ananké (amor y necesidad)
se convirtieron en los padres de la cultura humana, cuyo primer resultado
fue el de facilitar la vida en común a mayor número
de seres.”
Este es un fragmento del Malestar en la Cultura de Sigmund Freud,
donde se nos muestra que el trabajo es fundacional, piedra angular
de la cultura y la civilización humanas. Engels postulaba
en sus textos que el lenguaje se genera en la necesidad del hombre
de trabajar. Los hombres tuvieron la necesidad de comunicarse para
poder llevar a cabo mediante el trabajo en grupo, modificaciones
de la realidad que era imposible llevar a cabo individualmente. Inicialmente,
fueron trabajos sencillos e inmediatos, como por ejemplo, mover un
tronco para cruzar un río.
b) La importancia del trabajo en la economía libidinal de
cada sujeto (importancia psíquica del trabajo)
Es incalculable la importancia del trabajo en la economía
libidinal. Ninguna otra “técnica de orientación
vital”, liga al individuo tan fuertemente a la realidad como
la acentuación del trabajo, que por lo menos lo incorpora
sólidamente a una parte de la realidad, a la comunidad humana.
La posibilidad de desplazar al trabajo y a las relaciones humanas
con él vinculadas una parte muy considerable de los componentes
narcisistas, agresivos, y aún eróticos de la libido,
confiere a aquellas actividades un valor que nada cede en importancia
al que tienen como condiciones imprescindibles para mantener y justificar
la existencia social. La actividad profesional ofrece particular
satisfacción cuando ha sido libremente elegida, es decir,
cuando permite utilizar, mediante la sublimación, inclinaciones
preexistentes y tendencias instintuales evolucionadas o constitucionalmente
reforzadas. No obstante, el trabajo es menospreciado por el hombre
como camino a la felicidad, no se precipita a él como a otras
fuentes de goce. La inmensa mayoría de los seres sólo
trabajan bajo el imperio de la necesidad y de esta natural aversión
humana al trabajo se derivan los más dificultosos problemas
sociales.
Aspectos psíquicos de la incapacitación
Si bien no pretendemos abordar en toda su complejidad las situaciones
que se juegan en torno a que un trabajador sea declarado incapacitado,
total o parcialmente, para realizar su trabajo, si queremos destacar
algunos aspectos psíquicos interesantes en la incapacitación.
Si partimos de que nada sucede en el sujeto sin la participación
de su psiquismo, tampoco las enfermedades orgánicas, podemos
preguntarnos qué posiciones psíquicas pueden llevar
a un sujeto a desarrollar una enfermedad incapacitante, que no le
permita valerse por sí mismo. Estos son algunos de los aspectos
psíquicos en juego:
a) El sentimiento de utilidad, la deuda simbólica
Por qué los humanos necesitamos sentirnos útiles?
Quizás necesitamos sentirnos útiles porque tenemos
una deuda simbólica con el mundo, porque nos sentimos deudores.
Había mundo antes de que nosotros naciéramos, debemos
a nuestros padres el don de la vida, pero eso no es todo; las aceras
por donde caminamos, el agua potable que obtenemos cómodamente
en nuestros domicilios, girando un simple grifo, el gas con el que
nos calentamos, la Universidad, que ahí nos estaba esperando
cuando quisimos comenzar nuestra formación, los cines, las
cafeterías (hacen falta unos 30 servicios diferentes para
que el usuario se siente plácidamente en una cafetería
a tomar un café: La recogida del café en los cafetales,
las fábricas de café, los Canales de agua, el sistema
de tuberías, la fábrica de tazas y platos, la fábrica
servilletas de papel, la fábrica de azúcar, la de leche,
el camarero......así podríamos seguir hasta los 30).
El mundo ha puesto a nuestra disposición todo eso y desde
que nacemos, somos deudores.
Esta deuda, no se paga nunca en el mismo lugar que fue adquirida,
pero podríamos pensar que sí se paga con la misma moneda:
Uno recibe el resultado del trabajo de otros y paga con su trabajo.
Recibe una vida, y ayuda a producir otras vidas, es decir, forma
parte con su trabajo, de la vida de tantos otros.
Por lo tanto, podríamos pensar que alguien que llega a la
situación de no poder trabajar, de no poder dar su trabajo
a los otros, tiene un problema con la elaboración de su deuda
simbólica. No va a reconocer jamás que recibió de
los otros y tampoco está dispuesto a dar, a ser útil
a los otros. Esta posición psíquica de no aceptación
de la deuda simbólica, que lleva al paciente al pensamiento
de que el mundo le debe, se denomina carácter de excepción:
el paciente siente que ha caído sobre él una desgracia,
que el mundo ha hecho algo contra él, y por tanto le debe
una reparación de ese daño. Siente que el mundo está en
deuda con él, en lugar de sentir que él le debe algo
al mundo. Bajo esta concepción del mundo es capaz de “cortarse
los brazos”, a modo de metáfora, es decir, en este caso
de llegar a la enfermedad incapacitante, con tal de no dar nada a
nadie, con tal de no beneficiar a nadie con el producto de su trabajo.
b) La ilusión de no dependencia
Los humanos somos seres dependientes, necesitamos de otros (como
antes hemos visto, hasta para tomarnos un café). Primero dependemos
estrechamente de nuestros padres, o de cualquiera que cumpla esta
función, sin el cual no sobreviviríamos. Y después
dependemos del amor de los otros, del trabajo de los otros, de nuestras
relaciones con las personas y con las Instituciones. La libertad
humana no pasaría por la no dependencia, sino por la elección
de la dependencia, puedo elegir de qué dependo, pero no puedo
no depender. La no aceptación de esta situación de
dependencia, puede llevar a veces, paradojalmente, a situaciones
de extrema dependencia, como son las enfermedades incapacitantes.
De la misma manera que Galeno ya apuntaba que la enfermedad es una
manera de no aceptación de la mortalidad, nos enfermamos porque
no soportamos ser mortales, la no aceptación de la dependencia,
de la necesidad de otros, puede conducir también al sujeto
a la enfermedad, y con ella, a la extrema dependencia.
Hay un momento donde es inevitable y necesaria esa dependencia
extrema inicial del ser humano, el bebé se muere sin la asistencia
de otro, esta primera dependencia, es trocada después en dependencia
amorosa: necesito amar y ser amado. Si no acepto que no hay un humano
solo, que no hay acto humano - a no ser el hecho de la propia muerte,
donde nadie puede acompañarnos- que pueda ser realizado en
soledad, puedo llegar al extremo de necesitar al otro hasta para
las actividades que generalmente realizamos aparentemente solos,
como el aseo personal o la alimentación (en el que generalmente
no se necesita asistencia directa de otra persona). Por no querer
depender lo necesario, se termina dependiendo en extremo, por no
querer necesitar de los otros, por querer hacerlo todo solo, se termina
necesitándolos para todo.
c) La culpa inconsciente y la enfermedad como castigo
Por otra parte, también podríamos considerar que en
el desarrollo de una enfermedad que lleva al sujeto a una situación
de incapacitación laboral está en juego un sentimiento
de culpabilidad inconsciente. La culpa inconsciente, no es sentida
por el sujeto. No dice sentirse culpable, o si lo dice, no sabe a
qué delito se refiere esa culpa. Sabemos de ella por sus efectos.
La culpa busca un castigo para su expiación y qué mayor
castigo que una enfermedad que le impide realizar una actividad habitual
tan importante desde el punto de vista psíquico como el trabajo,
que le priva de una fuente importante de autoestima, de realización
de los ideales, de puesta en juego de los afectos y de consecución
de los deseos, como es el trabajo.
Dra. Pilar Rojas |