Psicoanalista, tratamiento depresion y fobia

Servicios
Medicina psicosomática
Artículos
Curriculum
Actividades
Haga su consulta
Acuerdos instituciones
Contacto
Blogs
Enlaces
Inicio

EXTENSIÓN UNIVERSITARIA Nº 91 – 94
XIII CONGRESO INTERNACIONAL GRUPO CERO
40 años de la escritura Grupo Cero

PSICOANÁLISIS Y MEDICINA
EN LA ESCRITURA GRUPO CERO

Pensar la enfermedad con los conceptos inconsciente, pulsión, repetición, transferencia, será transformar la enfermedad y la salud. Ningún Estado actual puede pensar la libertad del ser humano, es decir que ningún estado está preocupado por la salud. Sólo hay un pequeño grado de libertad para el sujeto actual que hay que producirlo con trabajo y que corresponde a la elección de qué depender.

Cuando nacemos somos incapaces de sobrevivir, debido a una impotencia orgánica, y aquí se genera la dependencia. El recién nacido moriría si no existiera alguien que le alimente, que le lave, que le meza, lo que llamamos madre fálica, la función que nos salva la vida. Depender dependemos todos, nos civiliza, lo único que podemos hacer es elegir de qué dependemos, encadenarnos a un proyecto y trabajar por él.

Continuando con esta aproximación a los criterios de salud y enfermedad podemos rescatar el título de la Ponencia Inaugural del VI Congreso Internacional Grupo Cero, La depresión -una enfermedad sin rostro-, el título de la ponencia: Diferencia entre salud y enfermedad. Un ejemplo: Duelo y melancolía, donde se nos recuerda cómo la salud tiene que ver con la capacidad de sustitución de un objeto amoroso por otro objeto amoroso y por otro objeto amoroso, un ideal de vida por otro ideal de vida, por otro ideal de vida, por otro ideal de vida. Hay una ética. La salud es el engrandecimiento y liberación de la capacidad de sustitución.

Pero además es una especie mortal. Vive y muere. Provenimos de sexos, masculino y femenino, macho y hembra. Podríamos decir que el 98% de la humanidad difícilmente se da cuenta antes de morir de que es mortal. La salud es aceptar ser un punto minúsculo en la gran extensión de lo que es el ser humano, que le va a corresponder vivir un trozo de la historia, y vivir sabiendo que vamos a morir pero como si eso no fuera a ocurrir nunca, esa es la única gracia de la vida.

Algunos ambicionan morir de la misma enfermedad que murió su madre y mueren  sorpresivamente, en la vía pública, atropellados por un camión cargado con un millón de litros de leche fresca.

Y otros que, aparentemente, ejercen una libertad plena y, sin embargo, terminan muriendo de la misma enfermedad sombría del padre.

Ella, por ejemplo, quería enfermarse de los testículos pero no tenía testículos.
Él quería tener un tumor de ovarios pero no tenía ovarios.
Ella quería sólo para ella.
Él no quería ni siquiera para él.
Después fueron obligados a vivir juntos.
Él, por fin, hizo como que la quería.
Ella, por fin, hizo como que amaba a otros hombres.
Todos defendían el mismo amor, pero nadie lo tenía.
Ella, entonces, pidió su libertad, él, entonces, le dijo que la amaba.
Ella retrasó su proceso de liberación un siglo más.
Él se sintió abandonado por Ella y cayó en la droga y la homosexualidad e inventó el SIDA, para que ella fuera fiel.

Hoy día nadie soporta a nadie como semejante. Cada uno de los seres humanos somos para los otros seres humanos como cuerpos extraños. Al encontrarnos no podemos otra cosa que producir reacciones sensibles y, siempre, descontroladas, algo así como las viejas reacciones antígeno anticuerpo o semejante.

La enfermedad, la más grave enfermedad de fin de siglo, sería entonces que no aguantamos a nadie, leemos en la Ponencia Inaugural del VII Congreso Internacional Grupo Cero, Clínica Psicoanalítica, patologías de fin de siglo, Buenos Aires, 1988. Con los años tendremos que agradecer a la Ciencia Psicoanalítica, una mejor salud para la población y una multiplicación Multiplicación de los momentos de goce y alegría, en situaciones humanas donde eso es inimaginable.

Una salud como producción, en relación a la producción de un sujeto psíquico que como psíquico será un sujeto social, porque todo sujeto psíquico es sujeto social.

Por último mencionar que para curar alguna enfermedad mediante el método psicoanalítico lo más importante es la formación del psicoanalista. Ni siquiera lo que el psicoanalista piense o crea sino lo que piensa y cree la Escuela a la cual pertenece, una pertenecia que tenemos que pensar con trabajo, el que se toma el candidato a psicoanalista en construir su pertenencia.

Y para que podamos hablar de Clínica Psicoanalítica tuvo que haber habido un acto previo de fundación de una idea y el trabajo puesto en juego en su realización, una manera de concebir la transmisión. Nosotros estamos preocupados por la transmisión, podemos leer en la Conferencia de Psicoanálisis y Medicina de Freud y Lacan -hablados- 1, por lo que pasaremos a enumerar las leyes mínimas que surgen de los mismos textos de Freud:

a) Psicoanálisis personal. Muy poco podré saber del psicoanálisis si no consigo psicoanalizar en mí, primero, aquellos motivos que me hacen imposible el acceso a semejante teoría. El método psicoanalítico requiere para su utilización, disponer del deseo inconsciente del practicante. Sin deseo de ser psicoanalista no existe la posibilidad de la realización del  llamado acto analítico.

b) Otro requisito de la formación es el estudio sistemático del psicoanálisis como ciencia, como teoría, ahí donde se funda como tal, es decir, en los textos de Freud y Lacan.

c) En tercer lugar, la producción por el aspirante a psicoanalista de una escritura que dé cuenta del modo de producción que hizo posible que a él particularmente le fuera transmitido el psicoanálisis. Sin esta escritura estaríamos en el tiempo donde Freud pensaba que la sugestión era buena, y si la sugestión es buena lo que es bueno es la imitación. La novedad psicoanalítica es transformar el concepto de sugestión en el concepto de transferencia, bajo el fundamento de la libido. El modo de transmisión del psiconálisis es el proceso transferencial vivido por el aspirante a psicoanalista. Se trata, entonces, de producir una escritura que dé cuenta del proceso transferencial vivido por el aspirante, que lo hace acceder al momento de la transferencia.

d) El candidato debe, en algún momento de su carrera psicoanalítica, practicar como paciente el psicoanálisis grupal, y esto no sólo porque nosotros tengamos la pretensión de ser un grupo, sino porque para Freud el psicoanálisis es un hecho exquisitamente comunitario. Es decir, no hay psicoanálisis sin intersubjetividad, no hay psicoanálisis sin palabras, no hay psicoanálisis sin la materialidad que brinda para ello el sistema de la lengua y sus inscripciones sociales.

e) Por último, se requiere que el candidato a psicoanalista sea alguien que sin deberse a nada para luchar, pueda poner su palabra, pueda poner su conocimiento a disposición de todos aquellos procesos de engrandecimiento de los límites de la vida humana actual, empobrecido como sabemos por los modelos ideológicos, que son los que determinan el modo en que nos educan en la universidad, el modo en que nos atiende el médico, el modo en que nos enseñan a comer, a vestirnos, a amarnos, a desearnos, que como ya empezamos a suponer, no es como se dice la forma humana de hacer todas esas cosas, sino que todas esas cosas que hacemos cotidianamente están impregnadas por sistemas que, más que tener en cuenta el desarrollo humano que cada uno de nosotros sería capaz de realizar, tienen en cuenta el sostenimiento del sistema ideológico del cual se trata.

Pilar Rojas. Psicoanalista
Médico especialista en Reumatología y
en Medicina Familiar y Comunitaria
Madrid: 696 194 259

 

Consulta en:

Madrid capital
Alcalá de Henares

Si quiere contactar con la Dra. Pilar Rojas para una consulta, entrevista o conferencia, puede hacerlo a través de:

correo electrónico: 
pilar@pilarrojas.e.telefonica.net

Si quiere pedir cita para su consulta debe hacerlo a través de:

Teléfono: 91 547 21 50 
Móvil: 696 19 42 59

Consulta presencial, telefónica, on-line desde cualquier lugar
del mundo

Invierta en su salud física y psíquica, psicoanalícese