EXTENSIÓN
UNIVERSITARIA Nº 42
ASPECTOS PSÍQUICOS DE LA ÚLCERA PÉPTICA
(I)
Un título que nos habla de la relación entre lo somático
y lo psíquico, que nos sitúa en el campo de la medicina psicosomática.
La úlcera péptica se encuentra entre las 7 grandes enfermedades
psicosomáticas descritas por la escuela de Chicago y que serían: úlcera
péptica, HTA, colitis ulcerosa, tirotoxicosis, neurodermatitis, artritis
reumatoide y asma bronquial. Pero en los últimos años con el descubrimiento
del Helicobacter pilory, que es una bacteria que se encuentra en el jugo gástrico,
se ha considerado enfermedad infecciosa. Aunque no se puede negar el papel del
Helicobacter pilory en el desarrollo y evolución de la enfermedad
veremos que no es suficiente para explicarla.
La úlcera péptica, que comprende lo que conocemos como úlcera
gástrica y úlcera duodenal, según la localización
anatómica, es una pérdida de sustancia, en general menor de 1 cm,
que afecta a la capa de revestimiento de aquellos tramos del tubo digestivo bañados
por la secreción gástrica (estómago y duodeno), es decir,
la lesión se produce en la capa que está en contacto íntimo
y delimita la luz del tubo digestivo.
En condiciones normales el mantenimiento de la integridad de esta
capa depende del balance entre factores agresivos y factores defensivos
que actúan
a nivel local. Entre los factores agresivos estarían el ácido clorhídrico
y la pepsina (el ácido clorhídrico que es muy corrosivo y la pepsina
que es una enzima proteolítica, una sustancia que digiere o rompe las
proteínas) y entre los factores defensivos tendríamos la llamada
barrera mucosa que es una fina capa de moco que recubre la superficie del estómago
y que impide, por un efecto físico de interposición entre otros
mecanismos, el contacto del ácido clorhídrico con la capa superficial;
también sería importante el mantenimiento del flujo sanguíneo
local, y diversas sustancias como las prostaglandinas, etc.
La úlcera se produciría por un disbalance de dichos factores. El
mecanismo de regulación de estos factores, lo que hace que varíe
la producción de ácido clorhídrico o de moco p. ej., es
complejo y en esta regulación tiene un papel importante el sistema nervioso
autónomo, a través del nervio vago.
La secreción gástrica (ácido clorhídrico y pepsina
entre otros), es estimulada por muchas sustancias, pero el estímulo fisiológico
más potente es la comida. Podemos diferenciar dentro del proceso de secreción
tres fases: la fase cefálica, de cabeza, previa a la ingestión
del alimento y que se produciría al pensar en una comida u olerla, la
fase gástrica que se desencadenaría con la entrada en el estómago
de la comida, por una distensión, y por último una
fase intestinal producida por el paso del alimento al intestino.
Si bien habíamos dicho que la úlcera se produce por un disbalance
de los factores agresivos y defensivos, la etiopatogenia no es del todo conocida, ¿por
qué se produce la úlcera? ¿qué es lo que la produce?,
no está claro.
Históricamente se relacionó la producción de úlcera
con un aumento de la producción de ácido clorhídrico, de
causa generalmente desconocida. Es cierto que en la mayoría de pacientes
con úlcera duodenal existe un aumento de la secreción, pero no
así en las personas con úlcera gástrica que suelen cursar
con normosecreción.
Por tanto, si bien se considera que la presencia de secreción ácida
es necesaria para la producción de la úlcera no es
suficiente.
Algunos autores hablan de mecanismos defectuosos en la reparación y cicatrización
tisular para explicar la existencia de la úlcera, pero tampoco se conoce
cuáles serían esos fallos.
Diversos factores ambientales se han relacionado con una mayor incidencia
de úlcera,
como el tabaco, el alcohol, el tipo de comida, el estrés, los antiinflamatorios,
etc., pero de todos ellos únicamente el tabaco y los antiinflamatorios
parecen tener alguna relación con la úlcera, ésta es más
frecuente en fumadores y personas que toman antiinflamatorios, aunque la úlcera
en estos últimos se considera ahora como una entidad aparte.
A partir de los años 80, con el descubrimiento del Helicobacter pilory
(HP), que por distintos mecanismos alteraría los factores de los que estamos
hablando, la úlcera pasó a ser considerada como enfermedad infecciosa.
En EE.UU. y Europa más de la mitad de la población mayor de 60
años está infectada por HP, aunque la incidencia de úlcera
es mayor en personas más jóvenes, donde la infección es
menos frecuente. La úlcera es una enfermedad que afecta fundamentalmente
a personas entre 40-60 años y en este rango de edad aunque es más
frecuente la úlcera es menos frecuente la infección.
A nivel mundial se estima que 1 de cada 6 personas infectadas desarrollan úlcera
péptica. La presencia del germen por sí mismo no determina el desarrollo
de la enfermedad. El hombre está expuesto continuamente a múltiples
gérmenes, muchas bacterias le colonizan, viven de manera habitual en su
cuerpo, fundamentalmente en el tubo digestivo, pero su presencia no desencadena
ninguna enfermedad, se requiere una susceptibilidad del huésped a la infección.
Dra. Pilar Rojas |